Un reciente estudio publicado en Annals of Neurology reveló que los eventos estresantes de la vida, como la pérdida de un ser querido o el divorcio, pueden incrementar el riesgo de desarrollar demencia en la vejez. Sin embargo, este riesgo se asocia únicamente con eventos estresantes ocurridos en la infancia o la mediana edad.

La investigación, que involucró a 1,290 individuos con un riesgo elevado de padecer enfermedad de Alzheimer, examinó 18 eventos estresantes de la vida y su impacto en la salud cerebral. Los científicos tomaron muestras de líquido espinal de un subgrupo del estudio para buscar proteínas anormales asociadas con el Alzheimer, como amiloide y tau, así como signos de inflamación cerebral y cambios en el volumen de materia gris.

Los resultados revelaron que los eventos estresantes de la vida en la infancia y la mediana edad estaban asociados con marcadores biológicos del Alzheimer, como amiloide y tau anormales, aunque no se encontraron asociaciones con reducciones en la materia gris. Según los expertos, estos hallazgos sugieren que tanto la infancia como la mediana edad son períodos críticos en los que el estrés puede tener efectos duraderos en el cerebro.

Además, según explicó Carol Opdebeeck a través de The Conversation, se observó que los eventos estresantes totales de la vida estaban vinculados con biomarcadores de amiloide, inflamación cerebral y cambios en la materia gris, especialmente en aquellos con antecedentes de trastornos psiquiátricos. Esto sugiere que las personas con trastornos psiquiátricos pueden ser más susceptibles a los efectos negativos del estrés o más propensas a experimentar ciertos eventos estresantes.

El estudio también destacó diferencias de género en la respuesta al estrés, con una reducción de la materia gris asociada con eventos estresantes en mujeres, mientras que en hombres se observaron biomarcadores de tau.

En cuanto a las implicaciones prácticas, los científicos sugieren desarrollar estrategias de afrontamiento para ayudar a las personas a enfrentar eventos estresantes de la vida y considerar cómo los factores del estilo de vida pueden reducir el impacto de estas experiencias. La identificación temprana de aquellos con mayor riesgo podría permitir intervenciones precoces, como cambios en el estilo de vida o incluso tratamientos médicos específicos, en un esfuerzo por prevenir o retrasar el desarrollo de la demencia.

Tags:

Deja tu comentario


Estreno

Martes / 22:30 / CNN Chile