Se han descubierto altas temperaturas en el agua oceánica bajo un enorme glaciar en la Antártida Occidental. Un complicado hallazgo que demuestra que el derretimiento en una región con el potencial de subir el nivel del mar en más de 3 metros, podría estar ocurriendo más rápido de lo esperado.

La pionera investigación, parte de una multimillonaria iniciativa para estudiar el remoto Glaciar Thwaites, involucró taladrar a través de cerca de 610 metros de hielo para medir las temperaturas del agua en una cavidad donde el bloque de hielo se conecta con el océano, en una de los lugares más recónditos del planeta.

En una región conocida como “línea de apoyo”, donde el hielo transiciona entre apoyarse en el fondo rocoso y flotar en el mar, los científicos midieron las temperaturas del agua en 0°C. Dos grados más caliente que el punto de congelamiento del lugar, según David Holland, especialista en glaciares de la Universidad de Nueva York, quien realizó la investigación con Keith Nicholls del British Antartic Survey.

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“Estas son muy malas noticias”, aseguró Holland a The Washington Post. “No es una situación sustentable para el glaciar”. Los científicos ya tenían en consideración la gran pérdida de cantidades masivas de hielo, más de 600 mil millones de toneladas en las últimas décadas, y más recientemente llegando a un derretimiento de 50 mil millones de toneladas por año.

Se cree ampliamente que ésto estuvo ocurriendo debido a que una capa más cálida de agua, que circula bajo la superficie gélida de la Antártica, se acercó más a la costa y comenzó a “devorar” a los glaciares, afectando al área occidental del continente blanco.

La teoría no había sido confirmada directamente gracias al enorme tamaño del Thwaites y a las complicadas condiciones de alcance.

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“Lo más importante en éste momento es que, en efecto, hay agua caliente ahí, y claramente, no estuvo ahí siempre o el glaciar no hubiese existido“, agregó Holland.

Thwaites es el glaciar antártico que más preocupa los expertos debido a su tamaño, con una salida de 120 kilómetros hacia el mar, y sin ninguna roca o montaña a la que aferrarse. Esto significa que una gran cantidad de hielo se podría romper y fluir libremente hasta el mar.

Pero aún, Thwaites se vuelve más profundo y grueso mientras más se adentra hacia el corazón del Antártica Occidental. Esto es una configuración inestable para un glaciar, debido a que mientras el océano sigue devorando su base, éste se vuelve más grueso, lo que libera aún más hielo al mar; en pocas palabras, el hielo fluye aún más rápido. Los científicos llaman éste fenómeno “inestabilidad de la capa de hielo marina”.

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