(CNN) – Junto con una pandemia mortal, el 2020 también recordó la gravedad de la crisis climática que enfrenta el mundo: Sequías, inundaciones, olas de calor, incendios forestales y huracanes perturbaron la vida de las comunidades en todo el mundo, sumándose a los desafíos planteados por el COVID-19.

Imágenes de algunos de estos eventos climáticos, visualmente impresionantes y aleccionadores en igual medida, han sido capturadas por la flota de satélites e instrumentos de observación de la Tierra de la NASA que se encuentran en la Estación Espacial Internacional (EEI)

Incendios forestales sin precedentes

El espectrorradiómetro de imágenes de resolución moderada de la NASA capturó imágenes de humo espeso de color tostado que se desplazaban por el sureste de Australia, tomadas cuando el país fue devastado por una de sus peores temporadas de incendios forestales registradas.

Este fenómeno en Australia siempre es peligroso, pero las condiciones fueron inusualmente severas en 2020, avivando las llamas y haciendo que las condiciones de extinción de incendios sean particularmente difíciles.

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Los expertos señalan que el cambio climático empeoró el alcance e impacto de desastres naturales como incendios e inundaciones: Las condiciones climáticas se están volviendo más extremas y, durante años, los incendios han comenzado antes y se han extendido con mayor intensidad.

2020 también fue un año para recordar para muchos residentes de EE.UU., donde incendios forestales mortales en California, Oregón y Washington obligaron a decenas de miles de personas a refugiarse en medio de la pandemia de coronavirus.

“Los científicos del clima anticiparon hace mucho tiempo que los incendios en el oeste de EE.UU. se volverían más grandes, intensos y peligrosos. Pero incluso los más experimentados se han quedado sin palabras al describir el alcance e intensidad de los incendios de los ocurridos en septiembre de 2020“, dijo la NASA.

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Varios de los incendios de este año fueron causados por rayos, pero las condiciones extremas, incluidas temperaturas récord, aire seco, vientos feroces y sequías, provocaron que estos causen estragos en los bosques cercanos y en los hogares.

Los sensores Visible Infrared Imaging Radiometer Suite (VIIRS) y Ozone Mapping and Profiler Suite (OMPS), que se encuentran en el satélite NOAA-NASA Suomi NPP, recopilaron imágenes diarias de gruesas columnas de partículas de aerosol que soplaban por todo el oeste de EE.UU., las cuales, según la NASA, estaban en una escala que los satélites y científicos rara vez ven.

Sequía

Aunque la imagen capturada por el Landsat de la NASA parece mostrar un oasis verde y exuberante, esta instantánea en realidad revela la cuenca seca del río Paraná en Argentina. Un período prolongado de clima inusualmente cálido y sequía en el sur de Brasil, Paraguay y norte de Argentina hizo que el río cayera a sus niveles más bajos en décadas.

La sequía no solo ha contribuido a un aumento de la actividad de incendios en las áreas circundantes del delta y la llanura aluvial, sino que también ha afectado a las empresas y residentes locales, con barcos encallados y bajos niveles de agua que cuestan millones de dólares en la industria de granos.

La actividad humana se ha relacionado con el riesgo de sequía en el mundo desde principios del siglo XX: Los gases de efecto invernadero generados por centrales eléctricas, agricultura, automóviles, trenes y las actividades humanas en general influyen en el riesgo de estos fenómenos, y expertos predicen que empeorará.

Huracanes

El huracán Laura, uno de los 10 huracanes más fuertes que tocó tierra en EE.UU., arrasó el suroeste de Luisiana en agosto, matando al menos a seis personas y dejando un amplio camino de destrucción a su paso.

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La temporada de huracanes del Atlántico de 2020 fue la más activa registrada, y muchas de las tormentas que azotaron la costa del Golfo, América Central y el Caribe el año pasado mostraron signos de que estaban sobrealimentadas por el calentamiento global.

En la imagen de arriba, capturada por VIIRS en el satélite NOAA-20, la tormenta se cierne frente a la costa de los EE.UU., resaltada por la oscuridad de la noche, mientras que las nubes se muestran en infrarrojos utilizando datos de temperatura de brillo y superpuestas sobre imágenes que muestran las luces de la ciudad.

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