Por María Jesús Cardemil
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En 2003, la epidemia del SARS provocó la infección de 300 personas de un edificio de Hong Kong debido a las cañerías en mal estado. De ellos, 42 fallecieron.

Un reciente estudio realizado en China y publicado por el Centro de Control de Enfermedades de EE.UU. detalló que se detectó ARN viral en las heces y orina de algunos enfermos por COVID-19. A pesar de eso, detallaron que no estaba claro si las muestras identificadas era infecciosas y podían convertirse en una posible fuente de transmisión.

Frente a estas evidencias, desde inicios de mayo, investigadores de Valencia en España han establecido análisis de aguas residuales para buscar fragmentos genéticos de COVID-19. Un estudio preliminar, demostró que la concentración de fragmentos de virus en aguas residuales, alcanza valores altos en torno a una semana antes que se llegue al peak de contagios.

Según detallaron los investigadores al diario El País este análisis puede servir como un sistema de alerta frente a un posible nuevo brote de COVID-19 en esta zona.

Para esto, exploraron las alcantarillas de Valencia recolectando aguas fecales. En este caso, el ducto norte de la ciudad por el cual pasan residuos de unas 500 mil personas.

Las muestras se envían a los laboratorios de la filial de Global Omnium, Gamaser, responsable del sistema de vigilancia. La muestra se filtra y centrifuga para concentrar el material genético del virus en pocas millonésimas de litro. A esto se le aplica una prueba PCR, para determinar la cantidad de virus registrada en el agua.

“Por ejemplo, tomamos una ciudad, analizamos a través de un punto de muestreo la totalidad de la población y en caso de obtener concentraciones positivas, buscamos aguas arriba para identificar cada barrio de la ciudad que registra dicha concentración” detalla el director del Gamaser, Juan Maestre.

“Está demostrado que una persona infectada está excretando el virus y en mayor cantidad en el periodo de infección, que suelen ser unos 7 días. Entonces el sistema podría adelantarse hasta 7 días respecto a tener casos positivos confirmados”, detalla Maestre.

Respecto a esto, la investigadora del Instituto de Agroquímica y Tecnología de Alimentos (IATA-CSIC), Gloria Sánchez, afirma que teniendo la herramienta, otros laboratorios puedan obtener estos datos y se puede generar una coordinación institucional para anticiparse a un nuevo brote.

Finalmente, este estudio también busca demostrar si es que el virus se puede transmitir o no a través del agua.

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Martes / 22:30 / CNN Chile