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(CNN) -Peña Blanca es una pequeña comunidad agrícola a 300 km al norte de Santiago. En esta árida región costera, para recoger agua se utilizan “captadores de niebla”, grandes redes colgadas en zonas con niebla espesa y fuertes vientos.

La técnica fue pionera en Chile en la década de 1950. La niebla se empuja a través de una malla fina donde se condensa, escurre y acumula debajo. Es una forma barata, eficaz y limpia de obtener agua.

Las redes recogen agua preciosa para cultivos y animales: 140 metros cuadrados proporcionan 840 litros de agua por día, repartidos entre 85 propietarios.

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“La escasez de agua es un problema mundial y no lo ignoramos (…) Cada vez llueve menos, falta vegetación, tenemos menos cultivos y la gente se ve afectada en todos los sentidos. Pero aquí tenemos un recurso natural que no estaba siendo explotado”, explicó Daniel Rojas, líder comunitario.

La camanchaca es una espesa niebla costera que aparece en la mayoría de los días. Bloquea el sol, pero la poca visibilidad y el viento son bienvenidos por los lugareños.

El proyecto Dar Si Hmad en Marruecos es significativamente más grande y utiliza tecnología de última generación. El agua recolectada ahí es lo suficientemente limpia para beber y hay planes para usar redes más nuevas que sean más eficientes, duplicando la cantidad captada.

La Dra. Jamila Bargach tiene buenas razones para sonreír. Como directora del proyecto de captura de niebla más grande del mundo, recibió un premio en la conferencia climática de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) de 2016 en Marrakech por el trabajo realizado por su ONG dirigida por mujeres.

Crédito: Martín Bernetti/AFP/Getty Images

“Nuestras nuevas redes tienen una media de 22 litros por metro cuadrado, que darán servicio a unas 1.300 personas, unas 13 aldeas”, dice. Los cazadores de niebla han cambiado la vida de las mujeres en el Sahara, quienes antes programaban sus días en torno a la tarea de buscar agua para sus familias.

“El tiempo promedio es de 3 horas al día para obtener los 30 litros básicos. Esto se está volviendo aún más difícil porque hay que caminar más con las consecuencias del cambio climático: la desertificación y el aumento de las temperaturas“, detalló la Dra. Bargach.

“Entonces, donde hay niebla, podemos aprovecharla para la comunidad, almacenarla cuando sea necesario y luego usarla más tarde, en lugar de buscar soluciones muy costosas y basadas en fósiles, como desalinizar el agua o cavar más pozos, buscando incluso acuíferos más profundos”, añadió.

Como ocurre con cualquier proyecto, debe ser económicamente viable. Esa es una de las razones por las que Dar Si Hmad cobra por su agua. “Hemos alineado los precios con los del gobierno y le redujimos el 20% porque estamos tratando con comunidades muy pobres”, dijo Bargach.

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En Chile las oportunidades económicas son un poco diferentes y ahora Peña Blanca cuenta con una cerveza galardonada. Marcos Carcuro y su hermano tienen sus propias redes junto a las del pueblo.

“Al principio nos dijeron que era una locura hacer cerveza de las nubes (…) Pero más tarde, al ver los resultados de nuestros primeros prototipos, nos dimos cuenta de que iba a ser un producto mejor que los fabricados con agua normal“, señaló Carcuro.

Donde el clima conviene y cuando se cubren los costos de mantenimiento, los captadores de niebla brindan un salvavidas en las comunidades vulnerables de todo el mundo. Desde Chile hasta Marruecos, es una solución probada, sostenible y escalable para la escasez de agua.

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