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La velocidad con la que se calienta el planeta, producto de la emisión de gases de efecto invernadero, y el consecuente cambio climático, obliga a buscar alternativas urgentes sobre las formas de generar y consumir energía.

En Chile tenemos grandes oportunidades desde las energías renovables, pero hay una forma de generar energía que cada vez luce más como una nueva oportunidad. Se trata del hidrógeno y, aunque todavía falta resolver algunos aspectos antes de pensar en este gas como fuente de energía en el sector movilidad, por ejemplo, es una opción que cada vez se cristaliza más.

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Por ello, en este capítulo de Desafío Tierra, Paloma Ávila entrevistó al ingeniero químico Hans-Werner Kulenkampff, presidente de la Asociación Chilena de Hidrógeno, quien explicó el potencial que tiene Chile en cuanto a este gas como un tipo de combustible verde. 

“El hidrógeno es una gas como el que usamos para quemar en nuestra cocina, pero que en la historia del desarrollo de la humanidad siempre se ha usado como materia prima para la industria química. El gas hidrógeno es utilizado, por ejemplo, en la refinería. En Chile, en las dos refinerías de Enap, se utiliza para mejorar las propiedades del Diesel, pero además es el insumo número uno para la industria del amoníaco, que se utiliza para los fertilizantes y para los explosivos de la minería, y también para el metanol. Por lo tanto, el gas hidrógeno es un lego muy importante de la industria química. Este gas también se puede utilizar para otras aplicaciones, y ahí está la transformación de la llamada “economía del hidrógeno”, el uso de este gas para combustibles en el sector de movilidad, para quemar en calderas en la industria y reemplazar los combustibles fósiles o como almacenamiento de energía”, dijo.

Se habla de “hidrógeno verde” y esto se refiere a la forma en la que se obtiene este gas no natural, el presidente de la Asociación Chilena de Hidrógeno describió el proceso. “El hidrógeno como lo estamos escuchando en Chile, connotado como hidrógeno verde, es aquel que se produce a partir del agua. El hidrógeno no se encuentra como gas natural, por lo tanto hay que separarlo de su materia prima. El agua, al ser separada mediante electrólisis, que es una tecnología que separa la molécula del agua con electricidad, va a producir gas hidrógeno y gas oxígeno. Como la electricidad que producimos en Chile cada vez va a ser más renovable y, por lo tanto, cero emisiones, ese hidrógeno es verde”.

Pareciera que es una opción realmente viable para sustituir la energía contaminante, pero el hidrógeno verde presenta algunos desafíos, uno de ellos es el costo, aún así, Chile tiene una gran ventaja competitiva en este ámbito. “Es importante entender cómo se traduce esto en los costos. Para producir hidrógeno a partir de electricidad, el 80% del costo del hidrógeno depende del costo de la electricidad, y Chile se posiciona hoy como el país que va a tener la energía eléctrica más barata y más competitiva del mundo”, comentó Kulenkampff.

“También es muy importante entender que en una torta de consumo de energía final, alrededor de un 30 y un 40% es energía eléctrica. Por lo tanto, cuando nosotros hablamos de transición energética, y nos gusta sacar fotos con los paneles fotovoltaicos y con las torres eólicas, eso es solamente un 30 o un 40% del problema. Cómo ducharnos con agua caliente, cómo quemamos en la industria, es el 70% de todo el consumo que es molecular, fósil, diesel, combustible, fueloil, ese es el hidrógeno. Por lo tanto, como país, vamos a vivir una revolución en la cual gracias a nuestra geografía vamos a tener la producción eléctrica para transformar el hidrógeno y llevarlo a completar la torta”.

Para desarrollar con éxito el uso de energías alternativas y sustentables, es necesario contar con gente capacitada, este es uno de los desafíos que plantea el ingeniero químico. “Los mayores desafíos hoy están en los seres humanos, en la capacitación de su conocimiento. Hoy hay empresas que buscan jóvenes que quieran entrar a este mercado, y hay pocos cursos de universidades que estén sacando gente con conocimiento en temas de transición energética no eléctrica. Falta esa conexión con la transición energética. Luego, hay brechas regulatorias que se están trabajando. El Ministerio de Energía está trabajando, armó dos equipos para estudiar la regulación internacional y nacional y, por lo tanto, se está preocupando. Ahí también es importante que todo depende del proyecto”.

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Aunque falta aún camino por recorrer ante el uso del hidrógeno verde como fuente de energía, su implementación pudiera estar más cerca de lo que se cree. “Hoy día, de verdad, yo veo su implementación entre el 2025 y el 2027 ¿Por qué? Por el entendimiento global del problema del cambio climático, en el cual ya hay países que están transformando su regulación hacia los gases”, aseguró el presidente de la Asociación Chilena de Hidrógeno.

Sin embargo, antes de que se convierta en realidad, hay un marco regulatorio y condiciones que el país debe propiciar para que se implemente con éxito. “Deberían fomentarse los pilotajes industriales, porque todavía falta escalar la tecnología (…) y para eso se requiere una colaboración entre el sector académico, el sector privado, y el sector ministerial. Va a depender de la aplicación si requerimos o no de regulación”, sostuvo Kulenkampff.

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