(CNN) – Los niños de escuela primaria que tomaron entrenamiento de atención plena, o mindfulness, dos veces a la semana durante dos años durmieron un promedio de 74 minutos adicionales por noche, encontró un nuevo estudio.

Ese aumento en el tiempo total de sueño incluyó 24 minutos adicionales de movimiento ocular rápido (REM), la etapa del sueño cuando los recuerdos se consolidan y almacenan.

Lee también: Comer alimentos orgánicos durante la niñez mejoraría el desarrollo cognitivo

“La mejora en la etapa del sueño REM es notable (….) Es una fase muy importante para el desarrollo neuronal, cognitivo y emocional. Nos sorprendió la cantidad sustancial de beneficios que vimos en la calidad del sueño de los niños”, sostuvo la autora principal del estudio Ruth O’Hara de la Universidad de Stanford.

El estudio encontró que la mejora en el sueño comenzó a los tres meses de comenzar el entrenamiento y aumentó con una mayor participación. En contraste, los niños que no lo recibieron perdieron casi 64 minutos de sueño durante el mismo período de dos años.

Aprendiendo a detectar el estrés

La investigación reclutó a mil estudiantes de comunidades de bajos ingresos en San Francisco. El sueño puede ser especialmente problemático para niños que viven en la pobreza debido al hacinamiento, la inestabilidad de la vivienda, la inseguridad alimentaria y posibles niveles más altos de delincuencia, según el estudio.

Para conciliar el sueño hay que relajarse, pero a ellos les cuesta dejar ir sus experiencias (…) No se sienten seguros y pueden tener pesadillas”, sostuvo el Dr. Victor Carrion, coautor de la investigación. El estudio fue lanzado para ayudar a los jóvenes a manejar los efectos de vivir en un ambiente estresante.

Dos veces por semana se les enseñó a los menores técnicas de respiración, movimientos basados en el yoga y formas de reconocer y lidiar con el estrés en la clase de educación física. Además, hicieron ejercicios tradicionales durante los otros tres días.

“Llevar la conciencia al momento presente, tomar atención a las sensaciones corporales de estrés y reconocer cómo puede afectar su estado de ánimo fue el enfoque del entrenamiento (…) con la práctica de la atención plena, enseñamos a los niños qué era el estrés y cómo detectarlo“, explicó Chick.

Las técnicas para la respiración consciente se enseñaron de una manera apropiada a la edad. “A los niños se les enseñó que, a través de este tipo de respiración, podían ‘hackear’ su cerebro y sistema nervioso (…) De esta manera, fueron participantes activos de su propio bienestar”, dijo el especialista.

Primer estudio que mide objetivamente el sueño

De los mil niños en el estudio, 58 que recibieron el plan de estudios y 57 que estaban en el grupo de control fueron reclutados para medir en casa su actividad cerebral durante el sueño.

Lee también: Expertos estudian si la dieta vegana es beneficiosa para los niños

Es el primer estudio que utiliza medidas objetivas del sueño, en lugar de depender de la descripción de un niño respecto a lo bien que durmió, explicó O’Hara. “Usamos el sistema de polisomnografía externo, que es el estándar de oro para medir la arquitectura del sueño”, dijo.

Además del aumento general del sueño de 74 minutos, los niños que durmieron más durante el estudio también informaron un aumento en el estrés. Probablemente esto se deba a que el plan de estudios de mindfulness les ayudó a detectarlo, concluyó Chick.

Tags:

Deja tu comentario


Estreno

Martes / 22:30 / CNN Chile